En estas noches.
Noches donde no me siento como yo mismo;
donde pienso y pienso y nada consigo.
Noches donde siento tu corazón latiendo junto al mío,
pero todo es distinto. Estás tan cerca pero tan lejos.
Noches donde solo miro al cielo y la luna
es mi único testigo.
Noches donde la paz ya no es amigo y el desagrado
es mi complemento.
Noches donde sólo quiero un último aliento y cerrar los
ojos hasta el sueño infinito.
Y las entrañas me gritan que hay grietas,
que en mi corazón sigue corto en esperanzas y con heridas.
Noches donde siento que poco a poco llega la mañana,
a veces sin un poco de esperanza, pero siempre dispuesto
a acercar un poco más mi cara.
Noches donde quisiera correr o poder volar,
así cerca de tu cuerpo pueda caer y sentir… Y sentirte.
Noches donde divago entre mis pensamientos,
pero regreso a mí como buen marinero a su bahía.
Noches donde el silencio reina y tú,
vida mía, tú estás a kilómetros de distancia y besando a una boca
que no es la mía.
Noches donde morfeo ya no es mi aliado,
no viene por mí para llevarme al paraíso de los sueños.
Y sólo me deja con las dudas que me carcomen.
Mientras tú, en estas noches ni sabes nada de esto.
Mientras tú, en estas noches no imaginas todo lo que siento
y que tan en serio tomo cada una de tus palabras.
Pero, ¿quién soy yo, cariño?
En noches como estas, me doy cuenta que
sentirte y pensarte son deseos que probablemente
no sucedan.
En noches como estas, solo me sirve la tristeza.
Comentarios
Publicar un comentario