Redención.
Entre más lo piense o quizás entre más lo intente menos todo saldrá, tengo que empezar a dejar de frustrarme tanto y concentrarme en lo que realmente importa... Vivir. Vivir cada día como si fuera el último y llenarme de dicha al saber que puedo despertar al día siguiente y que por mucho que intente mantenerme, ser fuerte para mi nunca ha sido una opción porque realmente no lo sé sino que más bien es una necesidad. No sé ser lo suficientemente capaz de frenar el tiempo y analizar (o quizás mirarme en ese espejo que desvela mi verdadera identidad) y lo que en mi vida transcurre. Me cuesta admitirlo pero cada cosa que he hecho en el pasado me ha hecho un daño karmático en este presente absurdo y complicado, pero un presente que quiero seguir viviendo, un día a día interminable que tiene que seguir pasando porque cada día es una nueva etapa, es un aprendizaje nuevo, es hasta quizás un duelo que tiene dos opciones; una, luchar por que no te queda de otra o dos, dejar que te tumbe la vida...