Lejos de casa

Mi corazón que aunque esté físicamente en mi cuerpo... Parte de él se encuentra en mi vieja habitación donde mis viejas pertenencias se encuentran, donde mi vida empezó a formarse, en esos lugares donde conocí el amor tanto como por alguien como por el arte o la arquitectura, en ese lugar favorito al que tanto me gustaba ir a sólo sentarme a ver la gente pasar, a esa playa que tanto me gustaba pero que no fui tantas veces como quería y todos esos lugares que me faltaron por ver conocer. Pero también sé que soy de alma libre y que todo lo que sucede es transcendental y que "las cosas no pasan por algo, pasan para algo" y aunque mi corazón se quedé en mi Ciudad, en mi gente, en mi vieja habitación y mis pertenencias, mi mente y mi alma se han preparado para crecer conforme pasan los días, por mucho que desee tener un super poder y cambiar todo lo que mi país está pasando y regresar a él, hay cosas que jamás podré cambiar... Y esa es una y puede que me guste estar donde estoy, pero definitivamente nada es igual a mi país, a mi casa, a mi gente, a mi sabor caribeño que nos corre a todos por el cuerpo por mucho que también me acepten como parte de esta sociedad, como alguien más, además todas las personas que he conocido en este país, incluyendo a eso todo lo que he aprendido desde la supervivencia de hacer algo que no me había imaginado jamás... Vivir sola a tan corta edad.

Imagina tener esta edad y hacer todas las cosas que haces ahora y no poder hacerlas en el país que te vió nacer y crecer, deja este extraño sabor en los labios que más que dulce es amargo.

Así es el sentimiento de estar lejos de casa por muy agradecido que estés por todo lo que ha pasado te deja pensando... Aún así, México se volvió mi nueva casa, mi nuevo hogar y no puedo estar más agradecida.

Comentarios