Living

El atardecer nublado se siente como la vida cuando se te está apagando, duele admitirlo pero a veces nos hacemos y hacemos más daño a quiénes no debemos... A veces tampoco la vida o las cosas tienen mucho sentido pero eres lo que eres por todo lo que has vivido.
No eres más ni menos que nadie, frase al parecer muy común y que la gente toma con tan poco valor.
Cuando la vista se nubla, no hay mucho que ver o hacer, sino esperar a que pase la tormenta y te repongas de los daños, tormenta que tú mismo hiciste, con todo lo que pensaste y sentiste pero estás perfectamente consciente de que al tocar el fondo depende de ti mejorarlo todo.

Lo admito, no soy perfecta y puedo equivocarme en cosas que para estas fechas ya no debería y es que, tengo mucho por hacer y decidir aunque me cueste aun saber por donde empezar pero siempre valiente mirando hacía adelante y mi cabeza en alto... He decidido hacer un antes y un después entre todo este desastre, aprender a sanar lo que tiene que seguir sanando y aunque lleve la cicatriz sabré que eso no me ha de afectar; salvar y mantener lo que me queda porque es lo que me ha mantenido a flote y sobrevivir y vivir todo lo que se pueda.

La vida a veces no es más que una fiesta que termina y estás apunto de partir a casa solo, haciéndote creer que todo está bien cuando está bien aceptar que un día estás arriba y el otro abajo pero a veces... No hay más que uno mismo.

Comentarios