Querida estrella fugaz mía.

Así como llegas, te vas como cuan estrella fugaz, pero eres más que eso, eres eso que ilumina aunque sea por un instante mis mayores temores. ¿Cómo hago yo querida estrella para mantenerte por siempre a mi lado? Mi convicción y mi vicio a amarte va más allá de unos cigarrillos mentolados que me disfrazan el amargo sabor de las noches incontables esperando verte de nuevo, pasar así como fugaz y como brillante.

Querida estrella mía, deja de ser tan fugaz y quédate a mi lado en esta noche oscura y fría, ilumina con tu esplendor en esta noche de invierno del corazón adicto a pasar desapercibido entre los desniveles de mi pulso cardíaco. Sé más que estas palabras desorganizadas y sin sentido, sé más que este tonto insomnio aburrido, sé más que todo lo que ya conozco…


Entre sueños y ojos entrecerrados están mis labios anhelantes de los tuyos, está mi piel anhelando sentir la tuya y está esta media cama vacía esperando a que aterrices aquí querida estrella fugaz mía.

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