Experiencia y Enseñanza


Mereces a alguien que te valore y te pueda dar todo de sí porque siento que no podría hacerlo” Exclamó haciendo que mi mente colapsara y mi corazón siguiera rompiéndose, pensar que me había imaginado que no sucedería de nuevo y que no era posible traer esta situación compleja de nuevo a mi presente, pero fue ahí después de sus besos, caricias y miradas que logré comprender el porque de todo esto. Pero comprendo su posición y sé que no es fácil, que toma tiempo...

Entonces lo entendí, entendí que lo que no te sirve por mucho que lo fuerces no es para ti, más aun si las ocasiones han sido similares: diferentes personas pero la misma razón y que quizás no es el momento para intentar nada más que vivir, he entendido que hasta las oportunidades las fuerzo y de eso no se puede tratar mi vida. La vida se tiene que basar en crecer y madurar, en encontrar nuevas prioridades, algo que te haga valer por ti mismo en vez de ser dependiente de algo o alguien... Saber vivir tu vida sin herir ni cambiar la de los demás y sin que ellos cambien la tuya.

De eso se trataba estas idas y vueltas que he dado tantas veces... Algo me hacía falta por aprender y quizás si fue en sus besos agridulces que se encontraba esa enseñanza que me hizo entenderlo, entender de que no siempre sucede lo que nos imaginamos o estamos esperando, que puede que otras personas sigan sufriendo las penas de amores anteriores y que les cueste dejar eso atrás por el motivo que tengan, quizás eso haga a sentir a cualquiera como que no está listo de volver a amar y entregarlo todo, por miedo a que termine igual o peor a como se encuentra.

La realidad de mi verdad ha sido darme cuenta como me vuelvo inmune al dolor, a ese tipo de dolor y no es su culpa, tampoco mía ni de nadie, tan sólo son cosas que el letal destino nos pone cerca para estar en una prueba diferente cada vez, pero eso si, agradezco de alguna manera a el destino habernos cruzado porque quizás en ella estaba lo que me hacía falta entender y en mi lo que ella necesitaba para comprender que su corazón no ha dejado de latir de la misma manera por esa persona y que sus heridas tomarán tiempo en sanar.

Y así continuar, continuar ahora en adelante mirándonos de una manera diferente, yo priorizando mi vida nuevamente y dejando de pensar en el corazón para que este pueda sanar, dándole tiempo al tiempo que todo vaya a su ritmo... “Que todo fluya y que nada influya” frase sabia que se ha vuelto en mi filosofía para vivir.

Sé que eventualmente todo irá cambiando y que yo seguiré mejorando, espero fielmente mi oportunidad para estar en la vida de alguien sin apresurar las decisiones del destino, mientras me enfocaré en terminar de alcanzar las metas que me faltan y a ti, te doy las gracias por de algún modo u otro hayas aparecido en mi vida y que estés dispuesta a quedarte pase lo que pase.

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