Cosas que no dije.


¿Por qué aun tu recuerdo me sigue persiguiendo? ¿Por qué no puedo simplemente dejarlo ir y ya? ¿Qué es lo que me regresa a ti? ¿Qué es lo que me mantiene pensando que si pasará, que la fe y la esperanza no morirán? ¿Qué es este sentimiento tan alterado que llevo por dentro?...

Son miles de preguntas con muy pocas respuestas, así me has dejado a la deriva y completamente perdida de donde he comenzado, a decir verdad, el apego es el concepto más cercano a esa realidad que no quiero mirar, porque aunque sé que no volverás y que así pasé un tiempo (porque dicen que la vida da muchas vueltas) simplemente no pase. A veces me freno en la mitad de la vía y analizo que es lo que me grita el corazón porque no le estoy entendiendo, inclusive mi cuerpo me manda mensajes alternos que me confunden; Mi cerebro me grita que me aleje o que aprenda a sobre llevar el hecho de que le perteneces a alguien más y que es mejor tenerte así que nada, mientras que mi corazón me grita que necesito quedarme un poco más porque no se sabe cuando vayas a aflojar de nuevo y regreses.

Entre la confusión y el desespero se creó una monotonía en mi vida, una rutina un poco forzada con muchas preocupaciones de por medio, quisiera que por algún momento pudieras sentir aunque sea sólo un segundo como es esto o como podría sentirlo, sé que tú tampoco vienes de una buena racha que para mucha ironía ahora yo pertenezco a ese historial. No sé como realmente explicarlo pero siento que venimos del mismo lugar con la misma dirección pero con sus diferencias... Pasé largas noches preguntándome que era eso que me faltaba o que era eso que necesitabas de mi o que fue lo que viste. Pasé noches imaginando como sería cada retazo de ti sobre mi, pasé noches imaginando que cosas pudieron haber pasado si la locura hubiera salido bien.

Supongo que de esto se aprende y se supone también que después de aceptarlo y asumirlo; pues lo queda es continuar porque más nada se puede hacer, porque forzar algo que no da para más e insistir tampoco se me da muy bien. Dicen que esas personas que tienen algo y no funciona o esas relaciones por mucho tiempo o esas en las que sientes muchas cosas que quedan como amigos son los más valientes aunque no todos lo vean así; es una manera de aceptar que la vida continúa y que no hay que detenerse.

Pero me sigo desviviendo de que son tus besos los que más me han costado borrar de mi y que son tus palabras y la manera en las que las pronunciabas que siguen clavadas como estacas en mi cerebro y paso día tras día escuchando tus “Pero mi amor...” que tanto me gustaban y que ahora no me pertenecen...

Fuiste ese momento y ese alguien que hacía sentir a mi corazón listo para dejar atrás las huellas del pasado, para darse una oportunidad de amar porque hace tiempo que no lo hacía porque antes de todo tenía mucho miedo y como viniste y volcaste mi mundo, decidí que era el mejor momento pero de las expectativas y los miedos que nos hundieron nos dieron como resultado este pequeño desastre, herida y pronta cicatriz que me dejaste, quisieras o no.

No quiero que se entienda esto como que es todo culpa tuya, porque yo tengo mi parte de la mía y debo aceptar de que aunque me precipité quise darte todo incondicionalmente; justo cuando me dijiste “Ya que llegamos a este punto... Lo mejor sería que vayamos con calma” lo intenté y quería que realmente funcionara porque honestamente, te sigo necesitando conmigo. Sigo necesitando de ti a todas horas, de ti a como me tratabas al comienzo y de ti sacudiendo cada espacio de mi para hacer conmigo todo lo que quisieras y quizás es cierto eso que dicen; “Entre más trates de olvidar, más recuerdas” y ese, tu recuerdo, se me ha clavado entre las hendiduras del corazón. Olvidar simplemente ha dejado se ser una opción porque si, lo he intentado, he intentado dejar de imaginarme como le sonríes, como le tratas, como le mimas, como le besas y como se apodan.

Estoy deseando poder verte como me ves a mi, estoy anhelando que la vida se nos pase rápido porque quiero tenerte de nuevo ya sea en otra vida y con eso no puedo mentir, no puedo mentir al decir que realmente siento que te conozco de antes... Es como que si mi alma conociera a la tuya a la perfección, como que si ya supiera todo sobre ti. La verdad es que en nuestra fugaz relación (aunque no pueda definirla realmente como una) no se me hacía tan necesario conocer más, sino que simplemente seguía la intuición de mi alma que acertaba en cada cosa sobre ti.

Me di cuenta de algo, de que aunque no quiera siempre dejo la puerta entreabierta a quién me marca de alguna manera la vida, como a la expectativa de que vuelva y no importa lo que pase ni el tiempo que transcurra, yo puedo continuar con mi vida y estar con otras personas, pero siempre tendrás ahí la puerta entreabierta por si quieres regresar...

Comentarios